POR · Oct 7, 2015 · Terapia Psicológica

Autocuidado y toma de decisiones

(5 pasos para tomar decisiones para mi bienestar)

De nada sirve que tu vida esté en tus manos, si no está en buenas manos.

(Chamalú)

Autocuidado

Mi vida está en mis manos

El autocuidado se define como las acciones que las personas realizan para ejercer control sobre su salud o enfermedad, con el fin de funcionar integralmente (Punamäki y Aschan, 1994; Orem, 2001).

Al abordar el autocuidado es necesario hacer énfasis en el concepto de salud (OMS, 2015) que se define como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Por lo tanto, en el autocuidado recae en las acciones que cada individuo tiene para preservar su propio bienestar. Estas acciones son influidas por la percepción que la  persona tiene respeto a su capacidad para dirigir y controlar su propia vida.

Desde esta perspectiva, existen personas que piensan que sus decisiones y acciones influyen de manera crucial en el curso de sus vidas, y otras que se sienten controladas por factores externos y consideran que sus decisiones no influyen de manera importante en su futuro.

Dado que el autocuidado es un acto relacionado con dirigir activamente la propia vida, está estrechamente relacionado con la voluntad,  entendida como la capacidad de decidir, es aquí donde se observa  la relación entre el autocuidado y la toma de decisiones, ya que necesario elegir las opciones que me lleven a obtener un bienestar integral.

5 pasos para tomar las mejores decisiones para mi autocuidado

1.-Establecer una meta

Tomando como referencia mi estado actual de salud (física, psicológica y social) se requiere pensar qué es lo que deseo conseguir, cómo me visualizo teniendo un mejor estado de salud. El resultado de estas preguntas será la meta para la cual se trabajará.

2.-Buscar alternativas

Cuando la meta fue establecida, el siguiente paso es buscar qué acciones necesito realizar para alcanzarla. Se requiere recaudar todas las posibles alternativas, también es válido solicitar asesoría de un experto en caso de ser necesario.

3.- Análisis de opciones

Este paso consiste en evaluar cada una de las alternativas que se encontraron en el paso anterior. Para realizar esta evaluación es necesario preguntarse “¿qué pasaría sí…?” con el fin de calcular las posibles consecuencias, tanto positivas como negativas, de cada una de las alternativas encontradas.

4.-Seleccionar la mejor alternativa

Una vez realizado el análisis llegó el momento de elegir la opción más adecuada. Para ello es preciso preguntarse “¿cuál me beneficia más?”, “¿cuál proporciona mejores resultados?”, “¿Cuál me acerca más a mi meta?”.

La mejor opción será la que contenga mayores beneficios que desventajas o inconvenientes.

5.- Aplicar la alternativa seleccionada y evaluar los resultados.

Al seleccionar la mejor alternativa el siguiente paso es llevarla a cabo, lo cual incluye evaluar si se obtuvieron los resultados esperados. La manera de realizarlo es analizando si se consiguió la meta planteada o qué faltó para conseguirla, esto permite hacer correcciones y buscar más alternativas para la consecución de un objetivo.

 

Un cuento para reflexionar: La mariposa azúl

¿Tu vida está en buenas manos?

Lic. Ma. Idalia Torres

Psicóloga


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